Cada día que pasaba
era para tí una batalla
una línea diminuta
entre la vida y la muerte
Fui la luz de tu habitación
un río de vida
la emoción que camina
en la mirada de dos amantes
Ahora tus ojos ya no sufren más
dejaste de vivir dos vidas
tu cuerpo descansa
tus ojos se saben en calma
Sé que ya no estás
pero siempre te recordaré
con esa mirada tierna
capaz de leer mis pensamientos
No hay comentarios.:
Publicar un comentario