Le gustaban los atardeceres
a mi me gustaban sus ojos
podía perder mi mirada en su iris
ir y venir de un lado a otro
No lo sabía él
pero me encontraba
en el punto del no retorno
de su boca
en el callejón sin salida
de sus brazos
atrapada entre sus besos
y su piel
1 comentario:
que bueno es perderse. Un saludo.
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